Los liberales catalanes se preparan para la etapa posterior al proceso

Por Pep Martí

Barcelona (INCAT-Nació Digital).- La constitución de un gran think tank de ideología liberal, que se está preparando desde hace meses, ya está a punto. Pero sus impulsores, previsiblemente, la presentarán en público dentro de unos meses, cuando haya culminado el proceso soberanista.

En el nuevo laboratorio de ideas se integrarán entidades históricas del liberalismo catalán, empezando por la Fundació Llibertad i Democracia, fundada en su momento por Ramon Trias Fargas y vinculada a la antigua CDC; la Fundació Cataluña Oberta presidida por Joan Oliver; el Grup Hayek; la associació Llibergència, liderada por Marc Guerrero; el Col•lectiu de Catalans Lliures (jóvenes liberales independentistas); Students for Liberty y Dones per la Libertad y la Democracia, presidido por Joaquima Alemany.

Se trata de un nuevo movimiento dentro de la reestructuración del espacio de centroderecha en pleno proceso soberanista. Entre los principales impulsores de la fundación, además de los ya mencionados, estan David Madí, Marc Guerrero, Susanna Ribero, Toni Florido, Eric Herrera, Meritxell Camp y Pere Salón, este último de Llibertat i Democracia. También integrará el patronato, pero no como miembro fundador, el ex consejero Antoni Fernández Teixidó, que lidera Lliures, el nuevo partido político que quiere unir los liberales no-independentistas. A la nueva fundación está previsto que se vinculen nombres como Xavier Sala-i -Martín y Josep Soler, director del Institut de Estudis Finançers. Al menos así lo detallan sus promotores.

Se pretende que la fundación reúna todas las corrientes liberales, sean o no soberanistas. El derecho a decidir será un punto común en cuanto al modelo nacional, pero la fundación no se pronunciará delate del proceso soberanista. Nace con la voluntad de incidir en el debate sobre el modelo de sociedad.

Un patronato de cerca de cincuenta personas

En el patronato, ya casi terminado, hay cerca de cincuenta personas, entre ellas empresarios y altos directivos, académicos y activistas liberales. No tendrán un papel protagonista, de dirigentes políticos en activo puesto que se quiere evitar confusión entre la política directa y la tarea más ideológica del think tank. Por eso no estará en primera fila Jordi Xuclà, diputado en el Congreso y presidente de la Fundación Libertat  y Democracia. Tampoco ejercerán cargos de dirección figuras históricas que estarán vinculadas, como l’exeurodiputat convergente Carles Gasòliba.

El modelo de gestión de independencia económica e intelectual es lo de grandes think tanks norteamericanos, como la Brookings Institution, bipartidista y centrista, o la más conservadora American Enterprise Institute.

Menos funcionarios, reducción de impuestos

Como todo think tank que pretenda influir, la fundación liberal quiere reforzar el “guión” ideológico del liberalismo, que encuentran muy residual en estos momentos en el debate de ideas en Cataluña. Temas como la defensa del partenariato público-privado (desde las escuelas concertadas a las mutuales), una adecuación del peso del sector público frente la iniciativa privada o una política fiscal que se plantee la reducción de impuestos son aspectos en que el laboratorio quiere hacerse fuerte.

Fondos privados, activismo civil

La fundación dispone ya de los medios económicos privados necesarios para poner en marcha sus actividades. La complicidad de un grupo de empresarios ha sido determinada para hacer realidad el proyecto. Todo indica que será el empresario Carles Colomer, ex directivo de Telefónica, quien acabe presidiendo la entidad, tal como se había especulado hace unos meses.

El think tank también llevará a cabo acciones de activismo en defensa de los ideales liberales, como campañas públicas en defensa de las libertades individuales, una universidad liberal de verano, un servicio de publicaciones o la concesión de premios a los defensores de las libertades.-

jf