Suman 221.672 los catalanes inscriptos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA)

La Federación Internacional de Entidades Catalanas (FIEC) informó la cifra al 1º de junio de 2017, a la vez que recordó aspectos electorales importantes

Barcelona (INCAT).- La Federación Internacional de Entidades Catalanas (FIEC) informó que la Oficina del Censo Electoral publicó los datos del Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) al 1º de junio de 2017, los que junto al número de inscriptos catalanes, mayores de 18 años y con derecho de voto, totalizan 221.672. Esto representa un aumento de 1.068 electores en un mes; de 14.173 electores entre junio de 2016 y junio de 2017; y un aumento de 25.070 votantes respecto de los 196.602 inscritos que tuvieron derecho de voto en las elecciones al Parlamento de Cataluña del 27 de septiembre de 2015.

El CERA es el censo que permite a los catalanes del exterior votar en los diversos procesos electorales en que tienen derecho a hacerlo (elecciones generales, elecciones al Parlamento de Cataluña, elecciones al Parlamento Europeo y referendos convocados por el Estado).

En el caso del Referéndum convocado por el Gobierno catalán para el 1º de octubre de 2017, al no ser una convocatoria pactada con el Estado no se podrá utilizar el CERA y las personas que deseen votar deberán hacerlo dándose de alta el Registro de Catalanes y Catalanas Residentes en el Exterior.

Este Registro se creó dada la negativa del Estado de transferir a las comunidades autónomas los datos personales de los censados ​​en el PERE y a la necesidad de mejorar el conocimiento de la población exterior para emprender políticas de apoyo apropiadas. El registro es una herramienta útil para un mejor conocimiento estadístico de los catalanes del exterior, si bien no podrá –en ningún caso– sustituir al PERE. Al mismo tiempo puede tener utilidad para facilitar la participación electoral de los catalanes del exterior en procesos participativos u otros.

Las condiciones de voto, tal y como quedó de manifiesto en las últimas elecciones al Parlamento de Cataluña y en el Congreso de Diputados español, son desastrosas dada la baja calidad democrática de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General (LOREG) con el perverso sistema del “voto rogado” que hizo que únicamente el 7,5% de los inscriptos catalanes pudieran votar en las elecciones del 27 de septiembre de 2015 y del 26 de junio de 2016.

El proceso de reforma de la LOREG y la abolición de los artículos 75, que instaura el voto rogado, y 42, que reduce los plazos de voto de 54 a 47 días, al que se han comprometido todos los partidos en el Congreso de Diputados y en el Senado, se abordará en la actual legislatura tras el voto favorable por unanimidad de todos los grupos en el Senado y la creación de una Subcomisión de reforma de la LOREG en el Congreso que debe presentar su informe antes de terminar el año 2017.

También hay que tener en cuenta que para poder optar por el voto electrónico, caso de que el Estado no impugne la ley catalana en este sentido que se aprobará previsiblemente en los próximos meses, o para darse de alta en el Registro de Catalanes Residentes en el Exterior, sigue siendo imprescindible que el elector catalán del exterior esté dado de alta en el CERA como residente permanente. El crecimiento persistente del CERA en los últimos años es fruto de la emigración constante que registra Cataluña, tal como lo muestran los datos de la Estadística de Variaciones Residenciales del INE.

Hay también un número importante de personas que han sido dadas de alta en el CERA como beneficiarios de la Ley 52/2007 de Memoria Histórica, que permitía acceder a la nacionalidad española a hijos y nietos de exiliados y represaliados de la guerra civil española, pero que mantienen un vínculo débil con la que fue la tierra de sus padres o abuelos y que difícilmente ejercerán nunca su derecho de voto. Lo que no significa que se les deba menospreciar en ningún caso.-

crc