No discutamos por un póster; que cada uno defienda el “SI” como mejor le plazca

Por Germán Capdevila

Barcelona (INCAT-El Punt Avui).- La campaña presentada por la CUP para el referéndum del 1º de octubre ha levantado más polvareda entre los independentistas que entre los unionistas. El cartel que imita –con mayor o menos fortuna– un póster de propaganda soviética de 1920 donde quien barría era Lenin, no ha dejado a nadie indiferente. Un primer éxito de la campaña. La prensa de Madrid, que nunca permite que la verdad estropee un buen titular, se apresuraba a denunciar que “La CUP promete «barrer» de Cataluña lo español”.

Los intentos de presentar a la CUP –y al independentismo en general– como un movimiento racista y xenófobo darían risa si no fuera porque en la España profunda funcionan. Lo que sorprende un poco más es el volumen de reacciones en nuestro país, sobre todo en el soberanismo. Una de las grandes virtudes del movimiento catalán es su transversalidad. Hay empresarios que quieren la independencia. Hay comunistas que quieren la independencia. Hay jóvenes que quieren la independencia, hay musulmanes que quieren la independencia. Hay abuelos que quieren la independencia. Hay hipsters que quieren la independencia. Hay solteros que quieren la independencia. Hay castellanohablantes que quieren la independencia.

¿Y ésto quiere decir que todos ellos deben compartir la misma visión del mundo? Rotundamente no. Lo que los une es el objetivo común de la independencia, pero cada uno sueña un país diferente. Esta es la etapa apasionante que se abrirá a partir del 2 de octubre: empezar a construir juntos un nuevo país donde todo el mundo se encuentre cómodo, viendo cristalizados algunos de sus anhelos y renunciando a otros, para alcanzar un punto de encuentro común.

El resumidero de la posguerra y de la larga dictadura nos ha dejado una cierta aversión a la confrontación y la disidencia. Que cada uno defienda el Sí en el referéndum como le plazca. Que todos los sectores de este amplio movimiento transversal se sientan interpelados por mensajes diferentes, pensados ​​para electorados diversos. Tenemos mucho trabajo, así que no perdamos el tiempo discutiendo por un póster.-

crc