La Junta Electoral de Barcelona prohíbe iluminar con amarillo fuentes y fachadas

Considera que esta expresión se identifica con opciones políticas concretas que se presentan a las elecciones y da la razón, así, en el PPC

La Junta Electoral de Barcelona ha prohibido iluminar de amarillo las fuentes y fachadas en la ciudad. La iluminación que se puede ver desde finales de la semana pasada por acuerdo al Ayuntamiento de los grupos de BComú, PDeCAT y ERC. De este modo, el ente ha dado la razón al PP y Ciutadans, que presentó un recurso que argumentaba que esta actuación era favorable a algunas candidaturas para las elecciones del 21-D.

La Junta, sin embargo, cita el artículo 50.2 de la LOREG y remarca que los poderes públicos no pueden utilizar imágenes o expresiones ‘coincidentes o similares a las utilizadas en sus campañas por alguna entidad concurrente a las elecciones’.

El consistorio alegó que no tenía ningún interés partidista, sino que pretendía mostrar su solidaridad con las familias de los miembros del gobierno y de las entidades que están en prisión.

El gobierno municipal acatará la resolución de la Junta Electoral, pero considera ‘bastante ridículo’ que haya fuerzas políticas como Cs, PPC o PSC que se dediquen a ‘perseguir este tipo de actuaciones, pensando que’ cambiando el color de una fuente restituirán la normalidad democrática del país y de la ciudad ‘. Laia Ortiz, segunda teniente de alcalde, consideró ‘inédito’ lo que está pasando, y emplazó estos tres partidos a restaurar la normalidad política en lugar de ir presentando recursos. ‘No sé si el problema hoy está en las fuentes o en el hecho de que haya personas en prisión por motivos políticos’, añadió.

A su juicio, el motivo de preocupación de los partidos debería ser que todo el mundo pudiera hacer campaña con normalidad, incluidos los que están encarcelados. En todo caso, remarcó que por mucho que se apague la iluminación amarilla, ‘hay cosas que no se podrán apagar’.

La Junta Electoral de Barcelona hace tres días prohibió al Ayuntamiento de la ciudad a retirar la pancarta que pedía la libertad de los presos políticos que había colgada en el balcón y todos los eslóganes y carteles de este tipo que haya colgados en los edificios institucionales. El mismo día, la Junta Electoral española prohibió que los miembros de las mesas, los interventores y apoderados de los partidos de las elecciones del 21 de diciembre lleven el lazo amarillo de apoyo a los presos.