Los catalanes en el exterior denuncian que el 155 ha bloqueado el presupuesto para subvenciones

El plazo para cobrar el millón de euros de subvención expira el 31 de diciembre. Si no se cobra antes de esa fecha, se destinará a reducir la deuda de España.

La Federación Internacional de Entidades Catalanas (FIEC) denuncia que la intervención de las cuentas del gobierno y la aplicación posterior del artículo 155 de la constitución española contra las instituciones catalanas ha bloqueado el pago del presupuesto de un millón de euros destinado cubrir las actividades y actuaciones de los centros o casales catalanes en el exterior reconocidos por la Generalitat.

La resolución que determina el presupuesto para las comunidades exteriores se aprobó el 28 de marzo para cubrir los gastos comprendidos entre el 1 de octubre de 2016 y el 30 de septiembre de 2017. Sin embargo, la resolución no se llegó a firmar antes de la intervención de las cuentas de la Generalitat. La FIEC alerta que, si no se firma antes del 31 de diciembre, el importe no se podrá hacer efectivo, porque habrá expirado el plazo, y se destinará a reducir la deuda del estado español.

En una situación normal, las comunidades exteriores recibían la primera aportación, de un 80% del presupuesto asignado, hacia el verano y, el 20% restante, a finales de año. De esta manera, los centros o centros catalanes avanzaban el importe para las actividades y recibían toda la subvención acordada antes no se acabara el año.

Desglose de las subvenciones

Del millón de euros de presupuesto para las comunidades catalanas en el exterior para el 2017, más de 800.000 se destinan a secar los gastos de funcionamiento -el alquiler de sedes de los centros o casales, sueldos del personal contratado y gastos de los locales- ya actividades para la promoción de la lengua y la cultura catalanas. 135.000 euros sirven para los gastos derivados de la enseñanza de la lengua, organizado por los centros. Aparte, hay un presupuesto de 30.000 euros para ayudas a catalanes en situación de precariedad en el país de residencia o bien para proyectos para acoger los nuevos inmigrantes.

Cubrir los gastos con fondos propios

Los responsables de la FIEC están muy preocupados porque, a raíz de la intervención de la Generalitat, dudan que se puedan llegar a cobrar las subvenciones. Recuerdan que ya se han hecho todas las actividades programadas y que los centros o, en algunos casos, miembros de los centros, han tenido que adelantar el dinero. Es el caso de Montse Aymamí, profesora de catalán y presidenta del Casal Catalán de Grenoble (Francia). Dice que desde el mes de mayo no cobra las clases de catalán mensuales respecto al centro, porque su sueldo depende directamente de las subvenciones de la Generalitat.

Además, para poder hacer las actividades culturales programadas en 2017, Aymamí ha tenido que adelantar ocho mil euros de fondos personales que duda que pueda recuperar. ‘No es correcto que por motivos políticos se corten las subvenciones’, dice. Y no sabe si podrán continuar haciendo actividades mucho tiempo más. En 2017, la casa tenía una subvención asignada de 3.600 euros.

Proveedores pendientes de cobrar

Otro caso de un centro afectado es el del Centro de la Cultura Catalana de Andorra, pendiente de recibir dieciséis mil euros de subvención. Teresa Cabanes, presidenta del centro, dice que una parte de los gastos de las actividades que han llevado a cabo la han pagado con el remanente de años anteriores. Sin embargo, todavía les quedan facturas de proveedores para pagar, por un valor aproximado de tres mil euros. Dice que esta situación de precariedad les impide realizar las actividades programadas para este año y planificar para el próximo año. El Centro Catalán de Andorra cuenta con un centenar de miembros y un presupuesto anual de 25.000 euros, que se cubre con las subvenciones de la Generalitat, aportaciones de los socios y contribuciones de los participantes en algunos actos.

Una de las comunidades más mal subvencionadas

Otra de las denuncias de las comunidades catalanas en el exterior son las pocas ayudas. De las siete comunidades del estado español con presencia y subvención exterior, Catalunya es la más mal subvencionada (con 4,44 euros por cabeza), detrás Cantabria (3,13 euros por cabeza). Los mejor subvencionados son los vascos, que disponen de una aportación de 28,52 euros por cabeza, para una comunidad exterior de 71.533 personas. Sin embargo, los catalanes son la segunda comunidad con más presencia exterior (225.134 personas), según datos del Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA), detrás de los gallegos (452.458 personas). Véase la gráfica a continuación: