Un año para recordar a Pompeu Fabra

Este año se celebra el ‘Any Fabra’ coincidiendo con el 150 aniversario del nacimiento del filólogo y los 100 de su ‘Gramàtica catalana’.

En la sala de actos del Palau Marc, sede de la Conselleria de Cultura de la Generalitat de Catalunya, se presentó la conmemoración de l’Any Fabra (el año Fabra), coincidiendo con los 150 años del nacimiento de Pompeu Fabra y los 100 de su Gramàtica catalana. Del hombre que ‘convirtió una lengua recluida en una lengua apta para funcionar en todos los usos y situaciones comunicativas’, en palabras de la directora general de Política Lingüística, Ester Franquesa, quien ha destacado el ‘trabajo ingente y admirable’ que hizo Fabra, ‘recuperando un tiempo que se había perdido’.

Franquesa ha insistido en que la voluntad del gobierno es que esta conmemoración sea un estímulo para el futuro y para hablar de la lengua propia y hacerla más fuerte, y ha recordado que Fabra fue una ‘persona comprometida con el país y con la sociedad’ y que trabajó por la lengua ‘como un deber filológico y nacional’. ‘Queremos reconocer que él sabía que la lengua es un hecho social, y la impulsó como una infraestructura del país que habla. A él le debemos esta base sólida’, ha continuado, y ha defendido que el catalán ‘sea la lengua principal del país, se hablen las lenguas que se hablen’.

La excelencia no está reñida con el proyecto ideológico

‘Fabra representa la obra de codificación del catalán contemporáneo. Una lengua moderna para una nación moderna. Esto es Fabra’, introdujo el comisario del Año Fabra, Jordi Ginebra, gramático y catedrático de Filología de la Universitat Rovira i Virgili. Y resumió en seis puntos qué representó Fabra: ‘El trabajo técnicamente bien hecho, de una persona con gran capacidad de descripción y de síntesis, con una gran preparación como filólogo; el descubrimiento de la dignidad del propio idioma; la estandarización del catalán, es decir, conseguir que el código hecho sea lengua de uso, de referencia, a la comunidad, especialmente en la escuela; la experiencia del gramático al servicio de un proyecto de normalización lingüística ligado a un proyecto claro de reivindicación nacional; la consecución de este proyecto: Pla (Josep Pla) dijo que fue el catalán más importante del siglo XX porque se había propuesto un proyecto colectivo válido para una comunidad y logró la adhesión de todos los catalanes; y, finalmente, es también la perseverancia en el trabajo en situación adversas. ‘

‘No hay que abandonar nunca ni la tarea ni la esperanza’

Pompeu Fabra (Vil·la de Gràcia, 1868 – Prades, 1948), ingeniero industrial de profesión, dedicó gran parte de su vida a la codificación de la lengua catalana. A los 23 años, publicó la primera gramática: Ensayo de gramàtica de catalán moderno. El objetivo de Fabra y el grupo de intelectuales que se reunían en torno a la revista L’Avenç era establecer un sistema lingüístico funcional y libre de castellanismos. Después de unos años como catedrático de química en la Escuela de Ingenieros de Bilbao, volvió,a pedido de Enric Prat de la Riba, para realizar tareas en la Sección Filológica del Institut d’estudis Catalans (IEC), y se instaló en Badalona. Vendrían, más adelante, las Normes ortogràfiques (1913), el Diccionari ortogràfic (1917), la Gramàtica catalana (1918), i el Diccionari general de la llengua catalana (1932). Exiliado después de la guerra civil española, continuó trabajando por la lengua desde Prada de Conflent, en la Catalunya nord (Francia) donde falleció en 1948.