La justicia alemana deja en libertad a Puigdemont

La decisión cierra la puerta a su extradición por el delicto de rebelión e impide que pueda ser juzgado por este delito en España.

La decisión del Tribunal Superior de Schleswig-Hosltein de dejar en libertad bajo fianza al president Carles Puigdemont, y de cerrar la puerta a su extradición por el delicto de rebelión supone un duro golpe al relato de la justicia española en el proceso a los dirigentes independentistas y abre una serie de incógnitas inmediatas en Catalunya y en España. Tanto jurídicas, referidas al futuro inmediato de Puigdemont y del resto de procesados, como políticas, horas después de que los partidos independentistas apostaran por resucitar la fallida investidura de Jordi Sànchez -sin descartar del todo al propio Puigdemont-.

En ningún caso el president podría ser juzgado por rebelión en caso de ser extraditado por el otro delito por el que tiene causa abierta: el de malversación de fondos, dado que es implícito a todas las peticiones de extradición que, si se conceden, permitan el procesamiento solo por los delitos por los que se han concedido. La causa en el Supremo imposibilita igualmente que se pueda imputar a Puigdemont rebelión en España por otros hechos, porque la causa se remonta a hechos del 2015 y sobre todo ello se ha pronunciado ya el tribunal alemán.

El dictamen del tribunal de Schleswig-Holstein pone en duda el relato en el que ha basado el juez Pablo Llarena toda su instrucción, que habla repetidamente de violencia -fundamentalmente, violencia potencial, según se extrae de algunas de sus resoluciones-, lo que justifica los cargos por rebelión.

La importancia de la decisión

España podría retirar la solicitud de extradición pero solo por el otro delito por el que está procesado Puigdemont, el de malversación. Sobre el tipo penal de la rebelión ya ha habido un pronunciamiento por parte de la justicia alemana por lo que técnicamente seria posible reiniciar el proceso de extradición en el caso de que Puigdemont abandonara Alemania, por ejemplo para volver a su residencia en Bélgica. En todo caso es dificil que la justicia belga o de otro tercer país aceptara extraditar a Puigdemont por rebelión, habida cuenta del precedente de este jueves en Alemania. En todo caso, el abogado de Puigdemont, Jaume Alonso-Cuevillas, ya ha dejado claro que su defendido permanecerá en territorio alemán.

La decisión del tribunal de Schleswig-Holstein solo se refiere a Puigdemont, y solo es válida para su extradición desde este país. Pero no cabe duda de que el resto de jueces implicados en otros estados europeos -en el Reino Unido, por la consellera cesada Clara Ponsatí; en Bélgica, por los consellers cesados Toni Comín, Meritxell Serret i Lluís Puig, y en Suiza, por las exdiputadas Anna Gabriel y Marta Rovira- habrán tomado nota también del “precedente” del que habla el juez.