CATALUNYA

 

mapa_europa Con una superficie de 32.107 Km2 y enclavada entre la cordillera de los Pirineos (con picos de más de 3000 metros) y el mar Mediterráneo, es por tanto un país de contrastes. Catalunya tiene 7.565.603 habitantes (según el censo del 2012), concentrándose el 67% de la población en el área metropolitana de Barcelona.

Catalunya se divide en la actualidad en 4 provincias: Barcelona, Tarragona, Lleida y Girona, (división instaurada por la administración española) contando con un total de 946 municipios y 41 comarcas. Por otra parte, posee la característica de tener una escasa población rural, ya que cerca del 95% se concentra en menos de 300 municipios de mas de 3.000 habitantes.

Tres son las lenguas oficiales en Catalunya: el catalán y el castellano (en igualdad de condiciones) en todo el territorio, además del occitano en la Vall d´Aran.

Generalmente la historiografía tradicional marca el inicio de la historia catalana cerca del año 900, cuando Guifredo el Velloso se desliga de los reyes francos y da origen a la Casa Condal de Barcelona.

El origen de las Cortes Catalanas se remonta al año 1027 mediante el movimiento social “Paz y tregua de Dios”, protagonizado por la Iglesia y los campesinos ante los abusos de los nobles.

Serán los descendientes de Guifredo el Velloso los que inicien la confederación con el Reino de Aragón, que no se hará efectiva hasta la llegada de Alfonso II en 1614, el cuál unirá la Casa Condal de Barcelona y el mencionado Reino de Aragón, formando una confederación de reinos: la Corona de Aragón.

La Corona fue prosperando y promovió su expansión por el Mediterráneo, estrechando lazos con otros territorios, que en la actualidad comparten lengua (si bien se trate de diferentes variedades dialectales del catalán) y cultura, como son el antiguo Reino de Valencia y el Reino de Mallorca. A éstos se suman otro territorios, como Cerdeña, Sicilia, Córcega y Nápoles, por nombrar sólo algunos.

Fue este el reinado de Jaume I el Conquistador, cuando la Corona se convirtió en una potencia marítima, en detrimento de los reinos árabes peninsulares.

En 1359 se dio inicio a la primera Generalitat, la cual se conforma como instancia de representación de  los estamentos sociales ante el poder real.

Al extinguirse la Casa de Barcelona con la muerte de Martín el Humano (1410), los representantes de los reinos de Aragón y Valencia, junto con los del principado de Catalunya, eligieron como nueva dinastía la Casa de Trastámara de Aragón, en la figura de Fernando de Antequera en lo que se denominó el Compromiso de Caspe (1412).

Posteriormente, las dos dinastías peninsulares se unirían cuando el rey Fernando II el Católico se desposara con Isabel la católica de Castilla. Sin embargo, esto no implicó la unión de las dos coronas ni la imposición de una administración real sobre la otra.

En el reinado de los reyes Católicos la única institución compartida fue la Inquisición.

Será el nieto de los reyes Católicos, Carlos I de Austria, quien gobernará todos los reinos peninsulares, respetando sus singularidades (fueros y leyes propias). Por tanto, a partir de dicho rey se pasó a la situación en la que un sólo monarca ejercía su poder sobre diferentes reinos, lo cual complejizó la relación entre aquel y sus reinos.

En 1640 se desarrolló en tierras catalanas la Guerra de los 30 años, en la que se enfrentaron castellanos y franceses.El costo para Catalunya fué considerablemente alto, ya que tras la firma de la Paz de los Pirineos se dividió Catalunya en dos, perdiendo esta sus territorios al norte de la mencionada cadena montañosa (lo que se conoce como Catalunya Nord). En la actualidad este territorio sigue bajo administración francesa, aunque mantiene sus costumbres y la lengua catalana, que es hablada junto al francés.

En 1701, tras la muerte sin descendencia de Carlos II de Austria, los Borbones ocuparon el trono de los reinos hispánicos, bajo el reinado de Felipe V. Tras ganar la batalla de Almansa (1707), el nuevo rey, por “justo derecho de conquista”, ocupó el Reino de Valencia (actualmente el País Valencià o Comunitat Valenciana). Sucesivamente, abolió sus leyes, sus fueros y sus instituciones, implantando con mayor fuerza el castellano mediante los Decretos de Nueva Planta. El conflicto se alargó hasta el sitio de Barcelona en 1714, donde, al igual que en el País Valencià, la represión fue extremadamente dura.

Tras la derrota militar, Catalunya sólo logró mantener su propio derecho civil.

EstatutEn el siglo XIX se desarrollará un resurgimiento del sentimiento catalanista, el cual puede ser identificado con la corriente denominada renaixença. En este mismo período es que Prat de la Riva desarrolla el concepto de la “mancomunidad”, la cual implicaba la división de Catalunya en las actuales cuatro diputaciones. La “mancomunida” fue abolida en 1923 por la dictadura de Primo de Rivera, pero con la vuelta a la democracia en 1932 y con la instauración de la República, retornan la Generalitat (auto-gobierno catalán) y el Estatuto de Autuonomía.

Sin embargo, con el golpe de Estado del dictador Francisco Franco en 1936 y la posterior derrota del gobierno legítimo y democrático de la República durante la Guerra Civil, todas las instituciones propias fueron suspendidas hasta 1977. Durante todo el tiempo que duró la dictadura franquista, la lengua catalana y el sentimiento catalanista fueron severamente perseguidos y censurados hasta la muerte del dictador. La vuelta del exilio del presidente Josep Tarradelles marcó un hito fundamental en la historia reciente catalana, que sería reforzado en 1979 con la aprobación del nuevo Estatuto de Autonomía, en el que se reconoce el estatus de nacionalidad histórica para Catalunya.

En los siguientes años, Catalunya irá adquiriendo progresivamente más cuotas de auto-gobierno y se convertirá en una de las principales potencias económicas e industriales del Estado español.

Un momento que será clave para la apertura de Catalunya al mundo, pero sobre todo que ayudó a proyectar una imagen multicultural de Barcelona, fue la organización de las Olimpiadas en el 1992, que transformaron la ciudad.

El sentimiento de catalanidad fue progresivamente en aumento con los años, y así se vio reflejado en los subsiguientes gobiernos de la Generalitat, tanto de la derecha nacionalista de CIU como del gobierno tripartito formado por PSC, ERC e ICV-EA. En el año 2006 se aprobó un nuevo Estatuto de Autonomìa, refrendado por el pueblo catalán, aunque tuvo un recorte en sus aspiraciones más soberanistas por el congreso de los diputados españoles.

La Diada del 11 de septiembre del 2012 se recuerda en Catalunya como la mayor manifestación  que recorrió las calles de Barcelona (un millón y medio de personas), bajo el lema de la independencia. En ella se contó con el apoyo institucional del gobierno, lo cual se convirtió en un gesto de gran relevancia. Un año mas tarde, la famosa Via por la Independencia unió toda Catalunya con una cadena humana que partió desde la Catalunya Nord hasta el norte del País Valencià, uniendo manos a lo largo de mas de 400 km. Numerosos países hicieron sus propias cadenas, conformadas por catalanes y simpatizantes, como lo demuestran las manifestaciones en  Buenos Aires, Londres y París, por nombrar sólo algunas.